Cómo leer tus estados financieros sin ser contador
Los tres estados que importan, qué te dice cada uno y las preguntas que deberías poder responder con ellos.
Recibís los estados financieros cada mes, los guardás y seguís con tu día. Es un desperdicio: bien leídos, te dicen si el negocio está sano y hacia dónde va. No necesitás ser contador para sacarles provecho.
Los tres que importan
Estado de resultados. Cuánto vendiste, cuánto gastaste y cuánto quedó, en un período. La línea de abajo —la utilidad— no es lo único: mirá también el margen bruto (lo que queda después del costo de lo que vendés) y en qué se va el resto.
Balance de situación. Una foto de lo que la empresa tiene (activos), lo que debe (pasivos) y lo que es de los socios (patrimonio) a una fecha. Sirve para ver si podés pagar lo que vence pronto y cuánto de la operación es plata prestada.
Flujo de efectivo. De dónde entró y a dónde salió la plata. Una empresa puede tener utilidad en papel y no tener con qué pagar la planilla; este estado explica por qué.
Preguntas que deberías poder responder
- ¿Mi margen bruto subió o bajó respecto al mes pasado? ¿Por qué?
- ¿Cuánto me deben mis clientes y cuánto debo yo? ¿Cuál se mueve más rápido?
- Si las ventas se frenan dos meses, ¿aguanto?
Si tu contador no te acompaña a responderlas, te está entregando un requisito, no una herramienta.